3 liberadores de pelmazos

Hay pocas cosas que drenen más que un pelmazo.

Cambiarte de trabajo, de familia, de amigos… como que no es una opción muchas veces. Y te toca lidiar con personas que te estresan.

Por eso quiero que tengas en cuenta las siguientes 3 cosas para reducir el estrés de estar con estos personajes.

1- El 20%

El 20% de la energía que se va en forma de tensión por estar con ellos es en los momentos en los que los tienes delante.

Aquí se trata de saber responder a los medios que usan para estresarte, que son:

  • Dar opiniones que saben que te van a escocer. Buscar picarte.
  • Pedirte favores que podrían hacer ellos perfectamente, pero tienen tanta cara que les da igual y acuden a ti.
  • Cargarte con sus dramas.
  • Interrumpirte mientras estás trabajando.
  • Llamarte para cotillear en tu tiempo de descanso.
  • Y un largo etcétera.

Aquí la cuestión es simple. Colocar un no en el momento adecuado y de la forma adecuada (no respondiendo a sus llamadas, dando largas o diciendo directamente N-O: NO).

Pero el reto está en esa tensión que aparece cuando esa persona usa alguna de sus técnicas que te enumeraba antes.

Si da su opinión picante, aparece una tensión que parece que te empuja a responder.

Si te llama o te pide un favor, no hacer caso te genera un conflicto interno si no haces caso. Sí, en forma de tensión.

Y para resolver esa tensión hace falta algo que te contaré más adelante.

2- El 80%

Si te fijas, el 80% del tiempo que estás estresado por culpa de esa persona, él o ella no está delante.

Es el recuerdo y los pensamientos sobre esa persona los que te generan tensión. Los que hacen que despotriques y te desahogues con un amigo.

La mayor parte del sufrimiento ocurre, no por su presencia, sino por un pensamiento.

Aprender a gestionar esos pensamientos cuando aparecen es lo que hará no enredarte durante una hora por él o ella.

3- …

Hay un tercer elemento que para mí es lo que mejor funciona.

Lo que, al interiorizarlo, disuelve automáticamente la tensión que te impedía decir no a ese tipo y hace que tu mente no se fije tanto en esa persona como para mandarte un pensamiento tras otro, y agobiarte.

Pero te la voy a contar en la siguiente entrada del blog.

Por ahora, dales una vuelta a las dos primeras ideas.

Que más que ideas, son habilidades que se entrenan. En mi newsletter hablo de ello y más. Abajo puedes suscribirte gratis.

Por tu paz,

Manuel Umbert.