3 errores a las 3 de la mañana

Cuando estás dando vueltas en la cama.

Preocupado por un tema que tienes en el trabajo o algo que no se te va de la cabeza, lo que hace que no puedas dormir es lo siguiente.

1- Creer que darle vueltas al asunto es la solución

Podría parecer que cuanto más razones sobre un tema, lo tendrás más claro. Sabrás qué hacer.

Pero la mente no funciona así.

Cuanto más te pongas a pensar en algo que te tensa, le estás diciendo a tu cerebro que ojo con eso. Que hay ahí un problema serio. Tu cerebro buscará más alternativas que hagan de esa preocupación algo más complicado.

Alternativas peores. Alternativas con nuevos detalles. Alternativas que no habías considerado…

No se resuelve nada. Aumenta el enredo.

Y con él, la tensión. Alejando más el sueño de ti noche tras noche.

2- Creer que tienes que resolverlo todo en ese momento

La noche es como ese amigo que llama siempre en el peor momento.

Durante el día no paraste. Reuniones, decisiones, mensajes, tareas que se acumularon sin que tuvieras un hueco para pensarlas…

Y cuando por fin paras, todo lo que no procesaste durante el día te pasa factura. Te llega de golpe. Y encima cansado.

La cabeza no es buena resolviendo a las tres de la madrugada. Las decisiones que tomes ahí, casi nunca son las que tomarías al día siguiente.

Para evitarlo, hay que actuar durante el día. Pero no de la forma que crees.

3- El móvil, el puñetero móvil…

Por lo que más quieras, no mires el móvil a las 3 de la mañana.

Esa pantalla brillante espanta a Morfeo.

Ponerse a leer mensajes, ver vídeos y buscar información a altas horas de la noche no te va a relajar, te va a alterar…

Cambiar todo esto es un proceso.

Hay algunos que no se hartan de no dormir por el estrés y se acostumbran, con lo que eso puede llevar.

Pero otros sí se hartan.

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Por tu paz,

Manuel Umbert.