Esa tensión es como un niño pequeño

Sé que la odias.

A esa presión que aparece en el pecho en los momentos de mayor estrés.

O en el estómago.

O donde te aparezca a ti.

Desearías que no estuviera y ya no sabes qué hacer para que desaparezca. Cuanto más intentas quitártela de encima, más fuerte te golpea.

Es como un niño pequeño.

Cuanto más le castigas y le regañas, más fuerte llora.

¿Qué hacer con el niño?

¿Seguir echándole la bronca… o probar a darle un abrazo y escucharle?

Pues igual con esa tensión.

Cambiar tu relación con esa sensación es lo que hará que pierda fuerza.

Puedes empezar por contar con que va a aparecer a lo largo de hoy. Nada más. Con que no busques taparla me conformo.

Se trata de cambiar cómo te relacionas con lo que sientes. Con tu entorno. Con tu trabajo. Con tus pensamientos. Ahí es donde el estrés empieza a aflojar.

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Por tu paz,

Manuel Umbert.