¿Cuándo dejaste de estar de tu lado?

En la película “La Sustancia”, Elisabeth Sparkle (Demi Moore) lo tenía todo.

Hasta una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Llevaba décadas dirigiendo un popular programa de televisión en el que enseñaba gimnasia a miles de espectadores.

Todo iba bien hasta que algo la rompió por dentro.

Escuchó a su jefe decir poco menos que estaba vieja y acabada, que habría que reemplazarla por alguien mucho más joven.

El mundo se le echó encima en ese momento.

La seguridad y confianza que había sentido durante años se evaporaron en cuestión de segundos.

En ese momento podía haberse puesto de su lado. Mandar al productor a tomar por saco. Reinventarse.

Pero no lo hizo.

Se exigió ser la de hace 20 años.

Prohibido envejecer.

Cada vez que se miraba en el espejo, se escaneaba. Cualquier arruga, cualquier señal de no ser la de antes la llevaba a odiarse a sí misma.

A partir de ahí se iniciaría un camino de autodestrucción que para saber cómo acaba tendrás que ver la película.

Vivir según el guión de otros solo te lleva a la exigencia extrema.

Piensa en cuántas veces te exiges hacer las cosas al estilo de otro. Para contentar a un cliente.

A tu jefe.

A tu familia.

Por miedo a lo que pueda pasar si no lo haces.

¿Cuándo no te estás poniendo de tu parte?

Esa es la fuente del estrés.

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Te la dejo aquí abajo.

Por tu paz,

Manuel Umbert.