Muchas veces te he hablado de lo importante de ser cabezota para salir del estrés.
Si algo no te funciona de verdad, no te canses de buscar lo que sí vaya contigo.
Y si eso nuevo te empieza a funcionar, no te canses de persistir con ello.
Bien.
Pues hoy vamos con el segundo ingrediente.
Si te da por ponerte en forma, y empiezas a ir al gimnasio, probablemente, cuando hayas hecho tus entrenamientos completos durante la primera semana, ir a verte al espejo a ver si hay cambios físicos te parecería absurdo.
Sabes que necesitas algo más de tiempo (bastante más) para llegar a ese objetivo.
Pero por alguna razón, hay gente que, si tiene estrés y empieza con un sistema nuevo para abandonar la tensión, a la primera sesión o al escuchar una vez un audio, ya espera estar en paz.
¡Ya y para siempre!
Y si no, es que no funciona.
Pues mira, tú y yo sabemos que las soluciones mágicas no existen.
Toca ser cabezota y tener paciencia.
Ser paciente te permitirá apreciar si hay cambios, ver lo que te funciona con criterio y si es así, dar tiempo a que esos cambios se consoliden a largo plazo.
Yo pasé años a base de prueba y error hasta que di con un sistema que funcionara para salir del estrés.
En mi newsletter aporto claves y consejos útiles para abandonar la presión del día a día. Aquí abajo puedes suscribirte gratis.
Pasa buen finde,
Manuel Umbert.
