De todas las piezas del juego que se necesitan para salir del estrés, hay una que es especialmente puñetera.
Marcar límites.
Decir hasta aquí.
Esto sí y esto no.
Sobre todo: esto no.
¿Qué le pasa al no que cuesta tanto a veces?
Tiene esa connotación negativa que lleva arrastrando desde siempre…
Porque es de “mala educación”.
Porque es una “falta de respeto” a quien es amable contigo.
Porque es de ser un borde.
Porque el primer villano de James Bond se llamaba el Dr. No.
Por lo que sea.
Cuestionar esa creencia de “lo que significa un no para ti” te ayudará a soltar noes con más facilidad, pero… ¿cómo saber qué significa el no para ti realmente?
Primero necesitamos conocer qué hay que cuestionar para cuestionarlo.
A partir de ahora, fíjate en qué piensas tú cuando te dicen que no. ¿Qué pensamiento te viene cuando te dicen que no?
“Es un borde”
“Qué maleducado”
“Vaya idiota”
Eso te podrá ir desvelando qué es de verdad un no para ti y empezar a cuestionar si es así. Además, cuanto mejor encajes los noes ajenos, más fácil te será marcar límites y liberar tensiones al hacerlo.
Más en mi newsletter gratuita, a continuación la tienes.
Por tu Paz Productiva,
Manuel Umbert.
