El otro día escuchaba de un “gurú”: “si temes el fracaso nunca conocerás el éxito”
Una frase un poco lapidaria, ¿no te parece?
Lapida al miedo.
Pobre miedo, con todo lo que hace por nosotros.
Esa frase viene a decir que, si tienes miedo, no puedes tener éxito.
Pero… ¿te imaginas quitar al miedo de la ecuación?
Iríamos por la vida sin ningún cuidado.
Y, llevado a la búsqueda del éxito, perderíamos toda precaución.
Eliminaríamos a la parte racional de la ecuación.
No nos pararíamos a valorar los pasos a dar.
De hecho, sin el miedo a fracasar, ¿por qué no ir al casino a jugar a la ruleta en vez de emprender o trabajar en una empresa?
El miedo, como el deseo de éxito, es un potente combustible que nos puede acercar a las metas que buscamos.
Si quieres paz, ¿qué mejor motivación para ir tras ella que imaginarte a ti en unos años después de haber vivido con estrés crónico sin haber hecho nada por solucionarlo?
Si quieres dinero y te cuesta madrugar por las mañanas, ¿qué mejor que visualizar a tu yo futuro arruinado y viviendo en la calle?
El miedo desbordante, como cualquier emoción llevada al extremo, es lo que limita, pero el miedo en sí, como el miedo al fracaso, se puede re-enmarcar de una forma más útil para tus objetivos.
Si quieres aprender nuevos marcos mentales que multipliquen tu paz, puedes suscribirte gratis a mi newsletter aquí abajo.
Por tu miedo motivador,
Manuel Umbert.
