Hay quien se aprovecha de ello.
Quizás te sientes agotado. Haces todo lo posible para prosperar en tu negocio, en la empresa en la que trabajas… pero como que no alcanzas los resultados que te gustaría.
Igual ya estás en ese puesto que querías alcanzar a nivel laboral, pero no estás viviendo como te gustaría realmente.
Estás al límite.
Y puede ser por lo siguiente:
La creencia de que tienes que quemarte para tener ese éxito que querías.
Cuando te decía que hay quien se aprovecha de esto, estaba pensando en elementos como ese saco de músculos, rubio, polémico y tatuado hasta las cejas, que presume de su coche, y a quien no pienso mencionar directamente, por principio.
Este tío se aprovecha de la apatía de la gente que quiere éxito y no lo tiene todavía.
Entonces le dice a su público lo que tiene que hacer.
Y básicamente es matarse a trabajar y estar en un régimen de esclavitud con respecto a su trabajo y a su jefe.
Un defensor a ultranza de la cultura del burnout.
El resultado de esto, como sabes, no es una vida de ensueño, si no estar en un estado de agotamiento constante, con estrés, por intentar llegar a todo y sin plantearse lo que uno realmente quería.
Por no hablar de que, si el jefe o la jefa es narcisista o psicópata, esa plena disposición hacia él o ella, lejos de conseguir destacar, te convertiría en la persona de quien tirar para todo. Un eterno asistente…
Este individuo es uno de los casos más escandalosos, pero refleja algo que está ahí:
“Tienes que sacrificar tu paz para tener éxito laboral”
Y esa creencia que está tan presente en la sociedad, es lo que te predispone a agotarte.
Entonces, ¿qué hacer?
Primero, detecta esa creencia. Ve si estaba actuando en ti y ábrete a cuestionar.
A partir de ahí, plantéate que es lo que quieres de corazón. Define bien tu misión e integra unos rituales de regulación diarios y sencillos en las rutinas que necesites crear para alcanzar esa misión.
Si diseñas bien lo anterior, es cuestión de tiempo.
Paciencia.
Los resultados llegarán sin sacrificar tu paz a los dioses de la productividad.
Ahí te puedo echar un cable: en aprender a conectar con tu paz y crear unos rituales de regulación diarios para que el estrés no te agote. Hablo de ello en mi newsletter. Aquí debajo puedes suscribirte gratis.
Por tu paz productiva,
Manuel Umbert.
