Lo que Elon Musk no quiere que veas

El viernes fui a ver La Odisea.

No tenía demasiadas ganas, pero me apetecía ir al cine.

Me sorprendió para bien. Además de contar la historia del libro de Homero, pone más contexto sobre todo lo que implicó la guerra de Troya y lo conecta con lo que está pasando en Occidente este último siglo.

Después de ver la película me picó la curiosidad.

Me puse a preguntarle a la IA qué ocurrió entonces. Qué implicó la guerra de Troya (lo que viene no sale en la película, tranquilo).

Y la verdad es que lejos de ser una guerra más del mundo antiguo, la guerra de Troya provocó que se cortaran las principales rutas comerciales entre el mar Negro y el Mediterráneo, fundamentales para mover materiales necesarios para fabricar bronce, en plena Edad de Bronce.

Que potencias como los palacios micénicos de Grecia, Troya y probablemente los hititas, que dominaban Turquía, aliados de Troya, destinaran sus recursos a esa guerra durante 10 años, sin tener el abastecimiento que tenían del comercio.

Viendo Troya, la de Brad Pitt, uno podría pensar que después de destruir la ciudad, los griegos vivieron felices y contentos para siempre. Pero después de caer Troya, colapsaron ellos, los hititas, las ciudades del mar Negro y por poco, Egipto. Básicamente, como si hoy se hundieran EEUU, Rusia y China a la vez.

De un día para otro.

Nolan lo menciona en esta nueva película y lo enlaza sutilmente con lo que lleva pasando en Occidente las últimas décadas. De hecho, hay alguna escena que recuerda a lo que pasó hace 25 años.

No sé si Occidente estará al borde del colapso, o si de aquí a unas décadas pasará.

Pero desde luego, si ese colapso se da y todo se va a la mierda, los títulos universitarios no valdrán, ni nuestra moneda, ni el patrimonio que tengamos ni los seguidores en redes sociales.

Solo una cosa: las habilidades que tengas.

Tu capacidad de ser resolutivo, de lidiar con el estrés, de adaptarte, de comunicar, de gestionar el miedo…

Por eso Warren Buffett dice que la mejor inversión en ti mismo (no me cansaré de repetirlo. Y por eso, el retrasado de Elon Musk no quiere que veas esta película: prefiere que pienses que todo está bien y sigas conectado a sus redes sociales. Dormido y sin tomar acción.

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Por tu paz,

Manuel Umbert.