El truco de Ryan Reynolds para vivir sin estrés constante

Ryan Reynolds decía que tenía mucho miedo al futuro.

Se levantaba por las noches empapado en sudor cuando tenía una entrevista o una grabación.

Le aterraba quedarse en blanco. Quedar mal. Que su carrera se fuese a la mierda en cualquier momento.

Probó medicamentos y terapias… pero la tensión ahí seguía.

Seguía levantándose de la cama como un resorte en plena noche.

Pero un día se dio cuenta de algo.

Cuando interpretaba a Deadpool, no había ningún estrés. Se metía tanto en el personaje que cambiaba su actitud. Se volvía despreocupado, bromista, confiado.

Era como si todo eso que le preocupaba desapareciera.

A partir de entonces usó ese truco.

Cuando tenía una entrevista sacaba a Deadpool.

En los momentos anteriores a entrar en escena, se dejaba poseer por Deadpool.

¿Entonces tengo que imitar a un personaje imaginario para salir del estrés?

No. No es eso lo que pasaba.

Fíjate.

Si Chris Evans, Robert Downey Jr. o cualquier otro hubiesen interpretado a Deadpool, el personaje habría sido distinto con cada uno. Aunque fuese el mismo guion.

Lo que hace Ryan Reynolds no es imitar una personalidad ajena, sino conectar con recursos que estaban en él a través de ese personaje.

Saca a la parte más despreocupada y confiada que hay en él, que descubrió al hacer las películas de Deadpool.

Quizás ahora te cuentas una historia más negra. Pero piensa en momentos donde has sentido confianza. Donde no estabas tan preocupado.

Todo eso sigue ahí. Solo hay que reconectar con ello.

En mi newsletter te cuento más para salir del estrés. Aquí debajo la tienes.

Por tu paz,

Manuel Umbert.