Tu jefa se largaría sin pensarlo

“No pensarás irte ahora que te hemos subido el sueldo, ¿no?”

Esa frase la escuchó una clienta de su jefa hace nada.

Mi clienta se agobió más de lo que ya estaba.

Estar en ese puesto de responsabilidad pesaba más, sentía que si recibía una oferta mejor y se iba, estaba faltando a su compromiso con la empresa. Como si estuviera traicionando sus propios valores.

Ponía el foco en ella porque consideraba a su jefa “la autoridad”.

Y no veía que si le subieron el sueldo es porque ella lleva el peso del equipo.

Que el equipo está lleno de gente tóxica.

Y que lo único que buscaba la jefa era manipularla sutilmente por todo lo que ella depende de mi clienta.

Por eso es fundamental cuestionar a todas “las figuras de autoridad”.

Y para cuestionar hay que priorizarse.

Priorizarse: que lo que te mueva sea tu misión, no lo que espera una autoridad externa.

Tu misión.

Siendo así de “egoísta” no te quemarás luchando batallas que no son las tuyas. No te agotarás por proyectos que ni te van ni te vienen. Y enriquecerás mucho más el ambiente en el que estés.

Porque si a esa jefa le ofrecieran un puesto mejor después de soltar esa frase que parece bienintencionada, se larga sin pensarlo.

Sin importarle dejar con el culo al aire a mi clienta.

Cuestionar te lo pone más fácil y hace que esos intentos de manipulación no se te queden grabados a fuego.

Priorizarse.

Con eso te dejo este viernes.

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Pasa buen finde,

Manuel Umbert.