Todo el día en el parque de atracciones

Empieza el día.

Ya te están esperando cincuenta mil mails en tu bandeja de entrada desde las 9 de la mañana.

Siguen con una reunión.

Y otra.

Y otra.

Pasando por alguien del equipo o un cliente que, por decirlo suave, es complicado.

Llevas varios cafés y el cuerpo tenso toda la mañana.

Llega la comida y eres incapaz de desconectar.

Y por la tarde la cosa no cambia.

Cuando terminas el trabajo estás agotado. Solo quieres quedarte dormido viendo una serie.

Tu día es como una montaña rusa.

Durante el día vas acumulando tensión, que cuando llega al pico cae y te sientes agotado.

Cuanto más alto es el pico de tensión, más dura es la caída después.

¿Qué hacer entonces?

Actuar antes.

Convertir la montaña en una colina más suave.

En lugar de estar acumulando tensión por cada cosa que pasa, ve metiendo en tu día momentos para regularte.

Por ejemplo, te puedes poner un aviso en el móvil cada 2 horas para parar unos minutos y hacer tu ritual de regulación, como me gusta llamarlo.

Una práctica sencilla que ayuda a bajar revoluciones y seguir con tu día sin llegar a ese nivel de estrés que te deja agotado.

En mi newsletter doy claves sobre esas prácticas para bajar el estrés. Aquí abajo puedes suscribirte gratis.

Por tu paz,

Manuel Umbert.