Si te distraes, pierdes

Te levantas por la mañana y enseguida te vienen a la cabeza todos los quehaceres del día.

Tu mente se va a lo siguiente.

Y estás preparándote el desayuno mientras el cuerpo está en tensión, te mueves rápido, acelerado, igual si alguien te dice algo das una contestación brusca…

Empiezas el día harto.

Así es como uno se va amargando.

Se te ha ido el día a la mierda desde el principio.

Porque no se queda en el desayuno. Esa sensación te acompaña cuando abres el ordenador a primera hora. A media mañana mientras trabajas pensando en la reunión de más tarde. En la comida…

Hasta que ese estado de tensión que te acompaña te desgasta cuando has terminado tu trabajo por hoy.

Ahí ya no te queda energía para nada más.

Solo igual tirarte en el sofá para ver una serie…

¿Pero qué pasa si te vas a lo que estás haciendo en ese momento?

La mente puede estar consciente de muchas cosas, pero la atención, el foco, solo está en una.

Llevar la atención a un elemento de tu presente, como a esta misma línea que estás leyendo ahora mismo, en lugar de a lo que te está pasando por la cabeza que hace que leas esto rápido y sin prestar demasiada atención, es lo que disolverá esa tensión de ir acelerado.

Eso se entrena.

Más en mi newsletter. Aquí abajo puedes suscribirte gratis.

Por tu paz,

Manuel Umbert.