¿Por qué las ojeras aumentan en vacaciones?

Es un clásico.

Irse de vacaciones y volver igual de cansado.

¿Por qué pasa esto?

Porque, aunque estés tumbado en la arena de una playa paradisíaca, a la sombra de las palmeras y solo escuchando a las olas yendo y viniendo, si tu mente está en el trabajo, en lo que te dijo otra persona aquel día que te molestó o en una preocupación, el cuerpo está en alerta.

Una alerta que se traduce en tensión.

Esa tensión es energía que se fuga para mantener ese estado.

Y, estés donde estés, por muy placentero que sea el sitio, si internamente tu atención y tu energía están yéndose al pasado o preparándose para el futuro mental que puede venir, el descanso no es una opción.

Por eso, para descansar de verdad, hay que salir de ese pico de tensión al que llegas cada día.

Si estamos hablando de una escala del 1 al 10 de tensión, y a lo largo del día sueles alcanzar un pico de entre 8 y 10, la clave es reconocer qué ocurre cuando estás en el 3, 4, 5… y convertir eso que ocurre en una señal.

Un aviso de que es momento de parar y regularse un poco.

Guiar a tu sistema nervioso hacia aguas más tranquilas.

Moverse en zonas de tensión sana, sin irse al pico.

Y, con la práctica de esos rituales de regulación de los que te he hablado otras veces, las fugas de energía van desapareciendo.

Esto te cuento hoy.

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Por tu descanso revitalizante,

Manuel Umbert.