No es lo que parece

Es una creencia muy extendida:

“El estrés viene de los pensamientos negativos”

Probablemente te haya pasado lo siguiente:

En algún momento, un amigo o una amiga te dijo que tenía una preocupación. Que no sabía qué hacer. Que necesitaba hablar y pedirte consejo.

Entonces, os visteis o te llamó por teléfono y te contó lo que le preocupaba.

“¿Y si me deja?”

“¿Y si me despiden?”

“¿Y si piensan que soy tal o cual?”

Mientras te contaba su preocupación, fíjate lo que estaba pasando:

Esa persona había tenido un pensamiento.

Lo etiquetó como una amenaza.

Y empezó a darle vueltas y a estresarse.

Pero…

Si de verdad fuese el pensamiento el que genera estrés… tú, mientras le escuchabas contarte su preocupación, a la fuerza ese pensamiento aparecía en tu mente.

Es decir, tú también tenías ese pensamiento.

¿Sentiste estrés en ese momento?

Probablemente no.

Probablemente hiciste por tranquilizar a tu amigo o amiga sin que se iniciara una preocupación en ti.

Mismo pensamiento, diferente respuesta.

Lo que estresa no es el pensamiento en sí, sino cómo te relacionas con cada pensamiento.

Cambiar tu relación con la mente es una habilidad fundamental para salir del estrés de la que hablo en mi newsletter diaria. A continuación, puedes suscribirte gratis.

Por tu consciencia plena,

Manuel Umbert.