El estrés es buenísimo

Sí.

Porque, como en Star Wars, el estrés tiene dos lados.

Lado oscuro: El que ha hecho que estés leyendo mi newsletter porque estás harto o harta de esa tensión y ese agotamiento, lo suelen llamar distrés.

Lado luminoso: El que te ha permitido alcanzar todas las metas y retos que has afrontado a lo largo de tu vida, más conocido como eustrés.

El eustrés es esa energía motivante que hace que te crezcas ante un reto o ante una acción que, llevarla a cabo, te pone un poco nervioso, la percibes desafiante, pero no te hace sentir desbordado. Te ves fuerte ante ello. Te mueve hacia tus metas.

El problema aquí es que, cuando gobierna el lado oscuro, el lado luminoso se apaga.

No hay ganas de nada…

No hay motivación…

No bueno.

¿Cómo pasar del distrés al eustrés?

Dos formas:

1. Regularte a lo largo del día para que no te muevas entre picos de agotamiento y tensión máxima.

Ponte un aviso en el móvil. Un post-it. Lo que te funcione para recordarte que toca parar y regular.

2. Re-enmarcar

Eso que tienes delante: trabajo, entrega, reunión, proyecto…

Si lo interpretas como problema, molestia, enemigo… tu sistema nervioso se pone en guardia. Aumenta la tensión. Acabas agotado.

Pero si cambias la interpretación de ello y te lo cuenta de una forma más favorable para ti, la cosa cambia.

Re-enmarcar y regular son dos habilidades sobre las que hablo en mi newsletter para salir del estrés. Puedes suscribirte gratis a continuación.

Por tu estrés sano,

Manuel Umbert.