Pesadilla en Brain Street

Aparece un pensamiento.

Un conjunto de imágenes y sonidos que forman una escena mental.

En esa escena ves a un personaje muy parecido a ti discutiendo con otros personajes de la escena, cometiendo un crimen, en la azotea de un rascacielos al borde del vacío o en una situación que te aterraría vivir.

Entonces te metes en la película mental.

Aparece una agitación. 

Tu cuerpo se estresa como si de verdad esa escena estuviese ocurriendo en la realidad.

Y la tensión va a más.

La tensión va a más porque olvidaste que era una película mental, no reconociste que era un pensamiento apareciendo en ese momento. Y sin practicar contemplar lo que ocurre en la mente, sin necesidad de intervenir, es muy normal que uno se pierda en esas escenas…

Pero considera lo siguiente:

Si tú estás pensando que te vas a arruinar… es porque no te estás arruinando en ese momento. No es posible.

Si piensas “¿y si me caigo?” es porque no te estás cayendo. Es imposible. Cuando uno se cae, no piensa que se va a caer.

No hablo de la probabilidad de que ocurra o no ocurra lo que estás pensando.

Me refiero a que el hecho de pensar una escena en la que ocurre algo, significa que ese algo no está pasando.

Intentar resolver algo que no está pasando, constantemente, es lo que puede hacer que uno termine agotado.

Para reconocer esta ilusión que es el pensamiento y no perderte donde no era, toca practicar el arte de contemplar tu experiencia.

Hablo de ello y de más temas relacionados con el estrés y el burnout en mi newsletter gratuita. Abajo la tienes.

Por tu consciencia plena,

Manuel Umbert.